Las dos que verá, y cómo distinguirlas
Americana. Grande —de tres a cinco centímetros—, café rojiza, vuela torpemente. Vive en el drenaje, registros, albañales y jardín, y entra a la casa de paso, sobre todo de noche y en lluvias. No se reproduce dentro de su cocina: viene de afuera.
Alemana. Chica —poco más de un centímetro—, color miel, con dos franjas oscuras detrás de la cabeza. Esta sí vive adentro: en la cocina, detrás del refrigerador, en el motor de los electrodomésticos, en las juntas de la alacena. Se reproduce ahí y no sale de ahí.
Verlas de día es mala señal en cualquiera de los dos casos: significa que la población ya no cabe en sus escondites.
Por qué el aerosol empeora la alemana
Los insecticidas de contacto en aerosol tienen efecto repelente. Rociar la cocina no elimina la colonia: la dispersa. Los individuos que sobreviven se mueven a habitaciones vecinas, a otro departamento del edificio, o a huecos donde no llega nada.
Un problema que estaba concentrado en un punto pasa a estar repartido en toda la casa, y el que llegue después va a tener un trabajo más difícil y más caro.
Lo que sí funciona en cada caso
Para la americana el trabajo es de sellado y perímetro: rejillas en coladeras y registros, sellado de pasos de tubería, tratamiento del drenaje y del jardín. Adentro casi no hay nada que hacer, porque adentro no vive.
Para la alemana el estándar es gel cebo en grietas, juntas y cavidades, más monitoreo con trampas para saber si la población baja de verdad. Sin aerosoles, precisamente para no dispersarla. Toma semanas, y hace falta repetir para alcanzar a las que iban naciendo.
La parte que no es del fumigador
Ninguna de las dos se resuelve solo con producto. La americana necesita que se cierre la vía de entrada; la alemana necesita que se le quite comida y agua: una fuga que gotea bajo el fregadero le da a la colonia todo lo que le hace falta para seguir.
Eso también va en el diagnóstico, aunque no se le cobre a nadie por escribirlo.
En cocina comercial es otro problema
Un restaurante con cucaracha alemana no tiene un problema de plagas: tiene un riesgo sanitario, y el esquema es distinto — mensual, documentado y con bitácora. Eso está en la página de fumigación para negocios.